LA PIEZA CLAVE PARA LA SEGURIDAD ENERGÉTICA Y LA COMPETITIVIDAD MINERA AL 2040 – RCR Peru

LA PIEZA CLAVE PARA LA SEGURIDAD ENERGÉTICA Y LA COMPETITIVIDAD MINERA AL 2040 – RCR Peru

RCR, 22 de Abril 2026.- La reactivación del Gasoducto Sur Peruano (GSP) ha dejado de ser un proyecto de infraestructura regional para convertirse en una urgencia de seguridad nacional. Según el ingeniero Jorge Merino Tafur, exministro de Energía y Minas, el próximo gobierno debe priorizar el reinicio de esta obra, que actualmente presenta un avance del 37%, para blindar la matriz energética frente a los efectos del cambio climático y garantizar el crecimiento industrial hacia el 2040.

Merino advierte que el país enfrenta una vulnerabilidad crítica, evidenciada en la reciente crisis de 13 días iniciada el pasado 1 de marzo de 2026, donde una falla en el transporte de gas obligó al uso de diésel, impactando a la economía con un costo de 3 mil millones de dólares, equivalentes al 0.2% del PBI.

El exministro sostiene que la matriz peruana, dependiente en un 50% de la generación hídrica, está bajo amenaza por las fuertes sequías proyectadas tras el incremento de 1.5 grados en la temperatura global.

“El GSP funcionaría como una franja de desarrollo, que permitiría estabilizar los precios de la energía, reduciendo el costo del megavatio hora de picos de 300 dólares en el mercado spot a niveles de 40 dólares.” Dijo a RCR.

Esta estabilidad es fundamental para la competitividad del cobre, permitiendo al Perú proyectar una producción de 4.5 millones de toneladas finas al año para el 2040. Con energía barata y segura, el país evitaría una subinversión en el sector y superaría las actuales limitaciones de costos que enfrenta Chile.

En términos de viabilidad financiera, Merino asegura que el proyecto se pagaría con su propia demanda y los ahorros operativos que generaría al sistema. Actualmente, el Estado gasta 370 millones de soles anuales en mantener las centrales de Mollendo e Ilo como reserva fría; operarlas con gas generaría un ahorro de 825 millones de dólares al año.

Asimismo, el país hoy pierde un millón de dólares diarios en regalías y canon al verse obligado a reinyectar el 20% del gas de Camisea debido a la falta de capacidad de transporte hacia el sur. La construcción del ducto permitiría monetizar este recurso, “abriendo las puertas para una planta petroquímica para la producción de plásticos, fertilizantes, fibras, caucho y otros para la producción de urea y fertilizantes”.

Finalmente, el impacto del proyecto trasciende lo económico para enfocarse en el cierre de brechas sociales y el desarrollo territorial sostenible en Cusco, Apurímac, Puno, Arequipa, Moquegua y Tacna.

Según el especialista, la mejora en la recaudación minera y energética permitiría fortalecer programas como «Aliados contra la Anemia», destinando recursos directamente a la alimentación infantil y la infraestructura educativa rural. Sin energía confiable, advierte Merino, es imposible alcanzar los estándares de conectividad digital y bienestar humano que exige la OCDE, por lo que el GSP representa la decisión estratégica más relevante para garantizar la gobernabilidad y el crecimiento inclusivo en la próxima década.

Ver entrevista …

PRESIDENTE JOSÉ MARIA BALCÁZAR ANUNCIO QUE GASODUCTO SUR PERUANO SERÁ DESTRABADO EN PRÓXIMOS DÍAS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *