RCR, 13 de junio de 2026.- El economista Miguel Santillana afirmó que sectores de Juntos por el Perú están llamando a la violencia debido a que han perdido en mesa y no saben qué acción tomar, planeando movilizaciones como la denominada «toma de Lima» para este fin de semana.
Según Santillana, el objetivo sería que quien gane las elecciones, en referencia a Keiko Fujimori, inicie su mandato con fallecidos o heridos, por lo que instó al presidente de la República, José Balcázar, a garantizar el proceso y utilizar a la fuerza pública para defender la paz ante posibles algaradas. Asimismo, señaló que sectores de izquierda ahora califican el proceso como fraudulento, a pesar de que el conteo continúa de manera normal.
Respecto al avance de los resultados, Santillana sostuvo que Keiko Fujimori ganaría las elecciones por un margen muy estrecho, confirmando lo que inicialmente indicó Alfredo Torres sobre un error de cálculo. Explicó que el arribo de los votos del extranjero, particularmente de Estados Unidos, donde se impuso la candidata de Fuerza Popular, sumado a las actas restantes de Loreto y Lima, favorecen su posición. En ese sentido, criticó que Juntos por el Perú intente «jugar fuera de la cancha» al pretender realizar un conteo de votos paralelo, labor que corresponde exclusivamente al Jurado Nacional de Elecciones.
El economista también aclaró que empresas como Ipsos y Datum son entidades privadas que prestan servicios a canales de televisión y no constituyen una fuente oficial de resultados electorales. Según su análisis, los representantes de Juntos por el Perú tomaron los datos del conteo rápido como un hecho definitivo para cantar victoria de manera prematura.
Finalmente, Miguel Santillana manifestó que Roberto Sánchez, tras haber asegurado inicialmente que respetaría los resultados cuando creía haber ganado, está buscando «triquiñuelas» para intervenir en el proceso ahora que le son adversos. Agregó que estos grupos estarían intentando promover movilizaciones similares a las ocurridas en Bolivia, impulsadas por el procesado ex mandatario izquierdista Evo Morales, para alterar el desarrollo de la etapa final de la elección.