Tras el anuncio de Delcy Rodríguez, Venezuela espera una liberación de presos políticos en manos del régimen
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó el viernes un proyecto de ley de amnistía que podría liberar a cientos de personas detenidas por motivos políticos en manos del régimen, entre ellas líderes opositores, periodistas y activistas de derechos humanos.
Durante una reunión transmitida por la televisión estatal y celebrada ante jueces, ministros y altos mandos militares, Rodríguez aseguró que la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, tramitará la ley con carácter “urgente”.
“Que esta ley sirva para sanar las heridas de la confrontación política alimentada por la violencia y el extremismo”, sostuvo la mandataria, y agregó que el objetivo es “reorientar la justicia y la convivencia entre los venezolanos”.
La medida, largamente demandada por la oposición y respaldada por Estados Unidos, representa la última de una serie de concesiones efectuadas por Rodríguez desde que asumió el poder el 3 de enero, tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense en Caracas.
Como parte de los anuncios, Rodríguez comunicó también el cierre de la cárcel en el Helicoide en Caracas, donde organizaciones por la lucha de derechos humanos documentaron en reiteradas oportunidades torturas y otros abusos. El edificio se convertirá en un centro social, comercial, deportivo y cultural para las comunidades cercanas. El anuncio se realizó ante funcionarios señalados por ex presos y organismos de derechos humanos como responsables de esas violaciones a los derechos humanos.
Frente al Helicoide, familiares de detenidos siguieron el discurso de Rodríguez por teléfono, algunos entre lágrimas y otros coreando “¡Libertad! ¡Libertad!”. “Dios es bueno. Dios nos escuchó”, dijo Johana Chirinos, tía de un preso, visiblemente emocionada.
Por su parte, María Corina Machado, líder opositora y Premio Nobel de la Paz, expresó que las medidas no fueron adoptadas de forma voluntaria, sino como resultado de la presión estadounidense. En ese sentido, recordó que existen personas presas por motivos políticos desde hace más de dos décadas y denunció la persistencia de un aparato represivo.
“El aparato represivo del régimen es brutal y ha respondido a las numerosas fuerzas criminales que le responden, y es todo lo que queda”, sostuvo.
La ONG venezolana Foro Penal aumentó este jueves a más de 700 el número de presos políticos excarcelados desde que comenzó la última oleada de liberaciones el pasado 8 de enero, si bien destacaron que aún hay más de 11.000 personas con restricciones “arbitrarias” de su libertad.
Entre los detenidos tras las elecciones de 2024 figuran el exlegislador Freddy Superlano, el abogado Perkins Rocha y el exgobernador Juan Pablo Guanipa. La propuesta de amnistía, según Rodríguez, abarcará “todo el período de violencia política desde 1999”, pero excluirá a condenados por asesinato, narcotráfico, corrupción o graves violaciones a los derechos humanos.
El régimen anunció planes para liberar a un número elevado de prisioneros, aunque familiares criticaron la lentitud de las excarcelaciones. “Una amnistía general es bienvenida siempre y cuando sus elementos y condiciones incluyan a toda la sociedad civil, sin discriminación, que no se convierta en un manto de impunidad y que contribuya a desmontar el aparato represivo de persecución política”, afirmó Alfredo Romero, presidente del Foro Penal.

Provea, grupo de derechos humanos, denunció la falta de transparencia y el ritmo a cuenta gotas de las excarcelaciones, y subrayó que la amnistía no debe entenderse como un indulto ni un acto de clemencia. “Recordamos que estas personas fueron encarceladas arbitrariamente por ejercer derechos protegidos por los instrumentos internacionales de derechos humanos, la Constitución Nacional y las leyes venezolanas”, indicó la organización.
Desde Estados Unidos, el Departamento de Estado confirmó el viernes la liberación de todos los ciudadanos estadounidenses detenidos en cárceles venezolanas y anunció la llegada de Laura Dogu como jefa diplomática en Caracas. Frente a otro centro de detención, Edward Ocariz, liberado tras más de cinco meses preso, se unió a familiares de detenidos para exigir la pronta excarcelación de sus seres queridos: “Todos los venezolanos hemos sufrido tanto, todo ha sido injusto, despiadado y atropellado nuestra dignidad. Nadie merece esto. Y hoy, los culpables siguen gobernando Venezuela”.
(Con información de Associated Press)
