LA EDUCACIÓN EN LA AMAZONÍA PERUANA TIENE UN DÉFICIT DE MÁS DE S/ 50 MIL MILLONES, ADVIERTE ECOLOGISTA DAVID LANDA – RCR Peru
RCR, 6 de abril 2026.- La educación en la Amazonía peruana arrastra una brecha estructural que supera los 50 mil millones de soles, una cifra que, en plena coyuntura electoral, vuelve a poner en evidencia la ausencia de propuestas concretas para uno de los territorios más extensos y estratégicos del país.
Así lo advierte el ecologista David Landa, integrante del colectivo Moyobamba 500 años, quien cuestiona que el reciente debate presidencial haya eludido compromisos para cerrar las desigualdades educativas en las regiones amazónicas.
“La educación en la Amazonía peruana sufre una crisis estructural marcada por una precaria infraestructura escolar. La falta de servicios básicos como agua, electricidad junto con un enorme déficit financiero. No escuchamos compromisos reales de inversión en el debate, solo generalidades, y así siempre nos quedamos necesitados”, expresó Landa en la secuencia Reflexiones Amazónicas, de Red de Comunicación Regional (RCR).
70% de colegios sin agua
Explicó que esta brecha se traduce en condiciones críticas. “Lo primero que tenemos que hacer es empezar a trabajar en la reducción de esa brecha. El 70% de los locales educativos en la Amazonía está sin agua, carece de saneamiento y en dificultad. Mientras la alta rotación docente —que alcanza el 50% anual— impide la continuidad en el aprendizaje.
A ello se suman bajos niveles de comprensión lectora, con apenas un 13% de estudiantes en niveles satisfactorios, y una deserción que deja a un 46% sin culminar la secundaria, reflejando el impacto directo de la ausencia del Estado en el sistema educativo amazónico.
Más de 50% de deserción escolar
Más del 50% de niños y adolescentes en la Amazonía no culmina la secundaria, una deserción que, según advierte Landa, responde a la falta de incentivos concretos para continuar estudiando. “Muchas familias en la Amazonía consideran que sus hijos ya llegaron, ya aprendieron a leer, a multiplicar todas estas operaciones aritméticas y se acabó, o no necesita más y se acabó a trabajar. Porque no hay atractivos”, afirma.
En esa línea, sostiene que el problema se profundiza porque la formación superior no garantiza oportunidades reales: “La profesionalización aquí en la Amazonía, con las tradicionales universidades no le garantiza a la persona, al joven, que va a poder valerse por sí mismo y con esos conocimientos adquiridos se va a servir para transformar los recursos tan cuantiosos y tan ricos que tiene la Amazonía”.
Educación alineada a la Amazonía
Frente a este escenario, Landa plantea un cambio de enfoque en la formación superior en la Amazonía, orientado a vincular la educación con el desarrollo productivo del territorio. “Con el colectivo M500 nosotros proponemos cambiar un poco la estrategia. Que acá las universidades o la profesionalización vayan en correspondencia directa con la disponibilidad de recursos, las potencialidades que tenemos en el territorio y la necesidad de agregarle valor para hacerlos atractivos e introducirlos en los mercados”, sostiene.
En esa línea, destaca la creación de la Universidad Nacional Tecnológica Alto Mayo como una oportunidad para replantear el modelo educativo en la región. “Desde acá propiciamos nosotros la creación de la Universidad Nacional Tecnológica Alto Mayo, que ya está creada y ahora estamos en un esfuerzo de ya darle forma a la universidad”, señala. No obstante, enfatiza que el reto será evitar replicar esquemas tradicionales en su implementación.

