IPE ADVIERTE QUE FALTA DE INVERSIÓN Y PLANIFICACIÓN PONE EN RIESGO EL SUMINISTRO DE GAS NATURAL EN PERÚ EN LOS PRÓXIMOS AÑOS – RCR Peru

IPE ADVIERTE QUE FALTA DE INVERSIÓN Y PLANIFICACIÓN PONE EN RIESGO EL SUMINISTRO DE GAS NATURAL EN PERÚ EN LOS PRÓXIMOS AÑOS – RCR Peru
  • Miguel Alzamora, economista del Instituto Peruano de Economía, señala que la caída de inversión frenó la expansión de infraestructura y la exploración de nuevas reservas de gas.

RCR, 14 de marzo 2026.- La falta de inversiones y de planificación estratégica en el sector energético pone al Perú en riesgo de enfrentar un desabastecimiento de gas natural en los próximos años, advirtió Miguel Alzamora, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE). La situación quedó evidenciada tras la reciente deflagración de un ducto del gas de Camisea en el distrito de Megantoni, Cusco, incidente que mostró la fragilidad de la infraestructura y la alta dependencia del país de ese yacimiento.

“Hoy vemos que la inversión en el sector se ha reducido drásticamente. Actualmente representa apenas una cuarta parte de lo que se invertía en años anteriores, lo que impacta en la exploración de reservas y en cómo se podrá aprovechar ese gas en los próximos años. En la medida en que se explora menos hay un riesgo de desabastecimiento en los próximos años, en la medida en cómo se van a gestionar esas reservas”, expresó Alzamora en la secuencia Radar Económico de Red de Comunicación Regional (RCR).

La caída de las inversiones

Señaló que en las últimas dos décadas no se han desarrollado proyectos gasíferos de la magnitud de Camisea. Recordó que durante la etapa de construcción y los primeros años de operación del proyecto, entre inicios de los 2000 y mediados de la década de 2010, la inversión en hidrocarburos, especialmente en exploración y perforación, llegó a bordear los 2.000 millones de dólares anuales, un nivel que posteriormente no se ha vuelto a registrar en el sector.

Alzamora explicó que la caída de las inversiones en el sector gasífero no responde a una falta de condiciones en el mercado internacional. Indicó que, pese a que los precios pudieron haber favorecido nuevos proyectos en la última década, ese escenario no se tradujo en inversiones en el país debido a trabas regulatorias y a la escasa coordinación entre entidades del sector.

“Esta caída se debe a trabas regulatorias y a la falta de coordinación entre el Ministerio de Energía y Minas, Osinergmin y Perupetro, además de un ecosistema de inversión poco incentivador que limita la expansión de la red de ductos y la creación de planes de contingencia”, sostuvo.

Agregó que esta situación frenó el desarrollo de infraestructura clave, como la ampliación de ductos y la implementación de sistemas alternativos de transporte para enfrentar eventuales emergencias.

Refirió que Perú cuenta con apenas 1.500 kilómetros de ductos, una red pequeña comparada con países como Colombia, Argentina y Bolivia. Esta extensión acotada concentra los beneficios del gas en la costa y limita el acceso a otras regiones del país, aumentando la vulnerabilidad ante cualquier interrupción del suministro.

A pesar de esta situación, el gas de Camisea ha tenido un impacto positivo significativo. Según Alzamora, el abastecimiento ha beneficiado a 2,5 millones de hogares, más de 500.000 vehículos y alrededor de 100.000 empresas, generando ahorros importantes en electricidad, transporte y costos de producción.

Propuestas del IPE

Frente a este escenario, el IPE propone promover mayores inversiones sostenidas en exploración y perforación para asegurar el uso efectivo de las reservas disponibles y garantizar el flujo de gas hacia los próximos 10 a 20 años.

Además, se recomienda mejorar la coordinación entre los distintos actores del sector, incluyendo el Ministerio de Energía y Minas, Osinerming y Perupetro, así como extender la red de ductos y establecer planes de contingencia robustos que permitan enfrentar incidentes como el ocurrido en Megantoni y asegurar que millones de peruanos continúen beneficiándose del gas de Camisea.

Estas medidas, según el economista, son esenciales para mantener la seguridad energética del país y la continuidad de los beneficios económicos y sociales que el gas natural ha aportado durante las últimas dos décadas.

SE PONE EN EVIDENCIA FRAGILIDAD DEL SISTEMA DE GAS TRAS DEFLAGACIÓN DEL DUCTO DE CAMISEA

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