EL PELIGROSO JUEGO DE ADMINISTRAR ESPERANZAS SIN RESPALDO PRESUPUESTAL – RCR Peru
- El director de Innovación de la UNC, Valdemar Chávez, advierte que el proyecto se ha convertido en un «relato» político, mientras el presupuesto 2026 ignora la obra y solo el sector privado ha demostrado inversión real.
RCR, 06 de febrero de 2026.- La Presa del Chonta, el proyecto hídrico más esperado por las familias cajamarquinas, se encuentra actualmente en un «limbo perverso». Así lo describió Francisco Valdemar Chávez Albarrán, director de Innovación y Transformación Tecnológica de la Universidad Nacional de Cajamarca (UNC), quien alertó que la obra se ha transformado en un símbolo de cómo el Estado administra la esperanza social sin asumir el costo financiero de cumplirla.
Chávez Albarrán fue enfático al señalar que, tras revisar minuciosamente el presupuesto para el año 2026, no existe una partida específica que garantice el inicio de la construcción. «Cuando el dinero no aparece en el presupuesto, todo lo demás es relato. He tenido la paciencia de revisar el documento y, efectivamente, no encontramos una partida orientada exclusivamente a los grandes proyectos anunciados por el Gobierno de Dina Boluarte y José Jerí», afirmó.
El especialista denunció una «trampa semántica» por parte del Ejecutivo: confundir el costo de la obra (estimado en 516 millones de soles) con la asignación presupuestaria.
«Que una obra cueste 516 millones no significa que el Estado haya puesto el dinero sobre la mesa. Pasar del titular al papel duro nos hace chocar con una realidad sin anestesia», sentenció en entrevista con Red de Comunicación Regional. RCR.
El contraste: Inversión privada frente a inacción estatal
Uno de los puntos más críticos de la denuncia radica en el origen de los fondos ejecutados hasta la fecha. Según Chávez, el único dinero real, rastreable, con monto exacto y destino claro, no provino del erario nacional, sino de la empresa Newmont, la cual financió con 7 millones 460 mil soles la actualización del expediente técnico.
“¿Cómo es posible que el sector privado haya cumplido su parte para tener un proyecto ejecutable y el Estado aún no cumpla la suya? Hablar de convenios de ‘Gobierno a Gobierno’ sin presupuesto es como discutir quién manejará el auto cuando el auto no existe”, cuestionó el funcionario universitario.
La falta de voluntad política no solo afecta la credibilidad de los tres niveles de gobierno (nacional, regional y local), sino que condena a Cajamarca a un estrés hídrico permanente. La ausencia de la presa impide garantizar agua para el consumo humano, la agricultura y el desarrollo industrial, afectando directamente la calidad de vida de miles de pobladores que ven cómo la riqueza que Cajamarca aporta al erario nacional no retorna en obras básicas.
«No se puede seguir vendiendo agua en el discurso y sequía en el presupuesto. La presa no necesita más ceremonias ni convenios; necesita aparecer en el presupuesto con montos y plazos responsables», concluyó Chávez, advirtiendo que el «costo político del incumplimiento» será inevitable si las autoridades continúan priorizando el «ruido» por encima de la honestidad presupuestal.

