RCR, 13 de mayo de 2026.- Lo que debió ser una semana de júbilo por el 475° aniversario de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) ha dado un giro dramático. Desde la noche de ayer, 12 de mayo, la «Decana de América» permanece con sus puertas encadenadas y bajo el control de un grupo de estudiantes, quienes mantienen tomada la sede central en rechazo a un polémico proyecto de reforma legislativa.
La medida de fuerza, organizada por la Federación Universitaria de San Marcos (FUSM), estalló en pleno cierre de las celebraciones del aniversario institucional. El blanco de la protesta es el Proyecto de Ley 12736, el cual propone modificar la actual Ley Universitaria para permitir la reelección inmediata de rectores y vicerrectores, una figura que hoy está estrictamente prohibida.
Los manifestantes, que ingresaron al campus con los rostros cubiertos, instalaron una enorme banderola en la Puerta 2 con el mensaje contundente: “Universidad tomada”. Según los dirigentes estudiantiles, la norma que se debatirá este jueves 14 de mayo en el Pleno del Congreso tiene «nombre propio» y busca perpetuar a las actuales autoridades en el poder.
Además del archivo definitivo del proyecto de ley, los universitarios han planteado un pliego de reclamos interno que incluye exigir elecciones presenciales y democráticas para renovar el rectorado y las representaciones estudiantiles,reducción de la valla electoral para que los alumnos tengan mayor peso y acceso real al Consejo y la Asamblea Universitaria y advierten que no liberarán las instalaciones hasta que se instale una mesa de diálogo formal con la alta dirección de la universidad.
A pesar de que ayer las principales instituciones del país saludaban a San Marcos por ser el alma mater de las mentes más brillantes del Perú, hoy el panorama es de incertidumbre. El ingreso de personal administrativo y docente está bloqueado, lo que ha paralizado las actividades académicas y administrativas en la Ciudad Universitaria.
Por el momento, la vigilancia en los exteriores de las puertas principales se ha reforzado, mientras la comunidad académica espera un pronunciamiento oficial de la Rectora ante la inminente sesión del Congreso que podría cambiar las reglas del juego en la autonomía universitaria.