LA NUEVA IZQUIERDA NACE EN LAS REGIONES, NO EN LIMA, SOSTIENE PAULO VILCA, POLITÓLOGO DEL IEP – RCR Peru
RCR, 12 de mayo 2026.– Los actores políticos de la nueva izquierda peruana provienen de sindicatos, gremios y organizaciones de base provinciales de las regiones del país, y ha desplazado a la izquierda tradicional limeña y mesocrática, sostiene el politólogo Paulo Vilca Arpasi, investigador del Instituto de Estudios Peruanos (IEP).
“Prefieren estar más en los mercados que en las cafeterías. No son representantes que enarbolen causas desde Lima. La elección del 2021 no puede solamente entenderse como la irrupción accidental de Pedro Castillo, sino sobre todo por el surgimiento o la llegada al Parlamento de un grupo de actores de izquierda y de arraigo regional que se ha ratificado este año 2026 con los resultados electorales a favor de Juntos por el Perú”, declaró Vilca en Red de Comunicación Regional (RCR), al analizar el surgimiento de una izquierda con fuerte arraigo regional y rural que, según afirmó, está transformando el mapa del poder desde las elecciones del 2021.
Desprestigio de la izquierda tradicional
Vilca explicó que uno de los factores que provocó este cambio es el desgaste de la izquierda tradicional. Recordó que el proyecto político encabezado por la exalcaldesa Susana Villarán, acusada por graves denuncias de corrupción, desprestigió a la izquierda tradicional.
A ello sumó el fortalecimiento de liderazgos regionales impulsados por el proceso de descentralización y la creciente capacidad electoral construida en las regiones durante los últimos años.
En ese sentido, sostuvo que desde el 2021 la representación parlamentaria de izquierda pasó a tener un perfil mayoritariamente provinciano, distanciándose de aquella izquierda “más mesocrática y vinculada a las clases medias ilustradas”. Indicó que actualmente predominan dirigentes con procedencia popular y arraigo regional, provenientes de sectores sindicales, magisteriales, campesinos y organizaciones sociales. “La gran mayoría de los representantes, por ejemplo, que han sido elegidos en Juntos por el Perú y en movimientos como Obras (de Ricardo Belmont), que comparte cierto perfil demográfico, territorial, son representantes de regiones”, afirmó.
Más políticos de las regiones
El politólogo indicó además que el país atraviesa una especie de “descentralización de facto”, y que tenemos una raigambre popular tanto regional y rural en la clase política.
“Estamos asistiendo desde antes de Pedro Castillo, al surgimiento y una presencia cada vez mayor de políticos regionales de izquierda, de centro y de derecha. Martín Vizcarra era gobernador de Moquegua, Pedro Castillo venía de Cajamarca, Vladimir Cerrón de Junín. En fin, hay una emergencia de movimientos de los políticos, de los actores regionales que dan un salto hacia la política nacional”, expresó.
Sánchez articuló el castillismo
Sobre el crecimiento electoral de Roberto Sánchez y Juntos por el Perú, Vilca explicó que la candidatura logró articular distintos sectores del llamado castillismo y otras organizaciones regionales. Señaló que Sánchez tuvo la capacidad de construir acuerdos con actores provenientes de partidos y movimientos vinculados a Pedro Castillo, incluyendo sectores magisteriales, exministros y dirigentes regionales. Asimismo, sostuvo que dentro de esta nueva izquierda existe coincidencia en temas como la asamblea constituyente, un mayor rol del Estado en la economía y la defensa de empresas públicas como Petroperú.
El papel de Antauro
Respecto a la incorporación de Antauro Humala y sectores etnocaceristas, Vilca consideró que su presencia responde más a una “circunstancia política” derivada de la pérdida de inscripción de su partido que a un liderazgo central dentro de la nueva izquierda. Agregó que, si bien existe coincidencia en algunas banderas como la asamblea constituyente, el etnocacerismo no constituye “el núcleo” del proyecto político actual. “No creo que lo que explique la importancia de esta izquierda sea la presencia de Antauro”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que el verdadero elemento articulador de este nuevo espacio político continúa siendo el fenómeno surgido alrededor de Pedro Castillo y el respaldo regional que todavía conserva en diversos sectores populares del país. “Si hay un pegamento ese es un sombrero cajamarquino en este momento”, concluyó.

