Caso Adrián Villar: investigan posible confusión de identidad en supuesto viaje a Cajamarca atribuido a principal investigado

La investigación por la muerte de la deportista Lizeth Marzano incorporó en las últimas semanas un elemento que ahora se encuentra bajo revisión: un supuesto viaje a Cajamarca atribuido a Adrián Villar Chirinos. La versión inicial, difundida por fuentes policiales, apuntaba a un posible desplazamiento desde Lima que reforzaba la hipótesis de fuga. Sin embargo, nuevos documentos y testimonios plantean un escenario distinto, marcado por una posible confusión de identidad.

El comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola, confirmó que este punto forma parte de las diligencias en curso. Durante declaraciones públicas, señaló: “También se ha registrado un viaje de una persona cuyos nombres, apellidos y número de DNI coinciden con los de Adrián Villar. Incluso, esta información figura en un reporte del registro de requisitorias del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez”. Consultado sobre una posible confusión de identidad, evitó dar una respuesta concluyente: “Ese punto forma parte de la investigación. Existen informes de LAN, pericias e imágenes que están siendo evaluadas”.

El programa televisivo Domingo al Día accedió a documentos, imágenes y reportes internos que reconstruyen el trayecto de un pasajero que salió de Lima hacia Cajamarca el 21 de febrero en horas de la mañana. Las imágenes muestran a una persona que cruza controles, avanza por las instalaciones del aeropuerto y llega a la zona de embarque.

Según esos registros, el pasajero abordó el vuelo LA2291 con destino a Cajamarca a las 5:10 a. m., con asiento asignado. También figura un itinerario de retorno programado para el 25 de febrero. Durante la difusión inicial, estas imágenes fueron presentadas como parte del seguimiento al investigado por el caso Marzano.

No obstante, la identidad del viajero corresponde a César Adrián Villar Ortiz, de 34 años, quien declaró que su traslado respondió a motivos personales. El propio ciudadano afirmó: “Han usado mi imagen”, en referencia a la difusión de fotografías que lo vinculaban con un proceso penal en el que asegura no tener relación.

Uno de los elementos centrales en esta revisión se encuentra en los mensajes internos atribuidos a personal policial del aeropuerto. En esos intercambios, un agente reportó la presencia de un pasajero con el nombre Adrián Villar en el sistema. Sin embargo, en un mensaje posterior advirtió que no se podía asegurar que se tratara de la misma persona investigada, debido a que el número de documento no coincidía.

El DNI consignado en el sistema correspondía a Villar Ortiz, mientras que el número vinculado al investigado era distinto. A pesar de esta diferencia, el proceso de embarque se desarrolló sin restricciones, debido a que no existía requisitoria vigente.

La defensa de Adrián Villar Chirinos sostuvo que el viaje a Cajamarca nunca ocurrió. El abogado César Nakasaki afirmó que la autoridad dio por cierto un traslado inexistente y cuestionó el manejo de la información en una etapa clave del proceso.

Según el letrado, la difusión de este dato influyó en la construcción de una hipótesis de fuga que no contaba con sustento documental sólido. También señaló que la confusión generó consecuencias para un tercero ajeno al caso, cuya identidad quedó expuesta en medios de comunicación.

Un documento remitido por la aerolínea Latam a la fiscal Yanet Brisayda Roller Rodríguez indicó que no se encontraron registros de compra de boletos a nombre del investigado en el periodo consultado. En ese mismo informe se precisó que los sistemas de la empresa pueden presentar casos de coincidencia de nombres, lo que limita la identificación plena de pasajeros solo con ese dato.

La información sobre el supuesto viaje fue incorporada en reportes policiales enviados al Ministerio Público. Este punto generó cuestionamientos sobre el proceso de verificación previo a su inclusión en el expediente.

El caso mantiene abierta la investigación por la muerte de Lizeth Marzano, mientras se revisa el origen de la versión que señalaba un desplazamiento hacia Cajamarca. La posible homonimia introduce un nuevo frente en el análisis del procedimiento policial y en la forma en que se validan los datos en etapas preliminares.

Las declaraciones de las autoridades, los documentos revisados y el testimonio del ciudadano afectado configuran un escenario en el que la coincidencia de nombres, junto con diferencias en números de identificación, resultó clave. La investigación deberá establecer responsabilidades sobre la difusión de información que luego fue puesta en duda.

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