Contradicciones en el Caso Adrián Villar: Policía y abogado enfrentados por viaje a Cajamarca
El caso de Adrián Villar, investigado tras atropellar, huir y causar la muerte de Lizeth Marzano, ha abierto un nuevo frente de cuestionamientos: un supuesto viaje a Cajamarca realizado el 21 de febrero, cuatro días después del hecho. La versión fue expuesta por el comandante general de la Policía, Óscar Arriola, quien aseguró que existen registros formales que acreditan su salida de Lima.
De acuerdo con la información consignada en la carpeta fiscal, a la que accedió el programa de Magaly TV, ese día Villar habría cruzado el control de rayos X a las 5:10 de la mañana y abordado el vuelo LATAM 2291 con destino a Cajamarca. El documento detalla asiento asignado, sala de embarque y hora de llegada. También figura un vuelo de retorno con arribo a Lima a las 11:17 a. m.
Arriola sostuvo que la institución cuenta con los pasajes de ida y vuelta, los números de DNI y la confirmación de la aerolínea y del aeropuerto sobre el paso por los controles de seguridad. “Están los pasajes, están sus números de DNI, está la confirmación de la aerolínea y el aeropuerto que ha pasado por la detección de metales y por el control”, afirmó.
Con esos horarios, resulta posible que Villar haya estado en su domicilio por la tarde. Sin embargo, la discusión no se centra en si los horarios coinciden, sino en que al inicio se negó que el viaje se hubiera realizado.
El exabogado de Villar, Jefferson Moreno, niega que su patrocinado haya salido de Lima ese día. Su argumento central es un acta de verificación domiciliaria levantada el 21 de febrero a las 3:15 de la tarde, cuando —según indica— la policía acudió a la vivienda del investigado.
Moreno relató que esa tarde Villar tenía programada su declaración fiscal y que ambos se encontraban trabajando en ella cuando recibieron la llamada que alertaba sobre la presencia policial en el domicilio. Según su versión, él mismo acompañó a Villar hasta la vivienda y lo presentó ante los agentes que levantaban el acta.
“Siempre ha estado en su casa”, afirmó el letrado y aseguró que la diligencia policial acreditaría que no existió viaje alguno.
No obstante, el documento fiscal que detalla su salida de la capital no contradice necesariamente la diligencia domiciliaria de la tarde. El arribo a Lima, según el registro aéreo, se produjo a las 11:17 de la mañana, lo que deja un margen de casi cuatro horas antes de la verificación policial.
La confrontación entre Arriola y Moreno no se limita al viaje. También abarca el tema del dosaje etílico. El comandante general fue enfático al señalar que el único lugar válido para realizar esa prueba es la Policía Nacional del Perú y que, cuando un ciudadano se niega, la negativa genera una presunción de resultado positivo.
“Cuando un ciudadano se niega a pasarlo, se presume que es positivo el resultado”, sostuvo Arriola.
Moreno, por su parte también ha defendido la existencia de un informe psiquiátrico particular para explicar la conducta posterior al atropello. Según indicó, dicho documento concluye que el estado emocional del investigado habría influido en su reacción tras el hecho.
Sin embargo, ese peritaje aún no ha sido incorporado a la carpeta fiscal. Consultado sobre su presentación formal, el propio Moreno reconoció que “todavía no ha sido aportado”.
Actualmente, la defensa técnica de Villar está a cargo del estudio de César Nakazaki.
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